Lo sabías?
Lo sabías?
“El verdadero oro no le teme al fuego” es un proverbio chino antiguo y de hecho el oro ama el calor,
siendo como es un metal que conduce el calor perfectamente; por eso genera calor rápidamente en
la piel durante un masaje suave y durante los tratamientos faciales, de manera que disfrutarás de la
sensación tan cómoda de calor y un brillo rozagante tras la aplicación.